Los rituales tratan de relajarnos y concentrarnos, después el maestro nos cuenta un tipo de historia relajante sobre un rayo de luz que baja desde el cielo y entra a nuestro cuerpo por la coronilla para pasar por la columna vertebral hasta salir por el coxis y unirnos con la tierra, cuanto el rayo de luz recorre la médula espinal se extiende y llena todo nuestro interior hasta salir por la piel y se mezcla con las luces de las demás personas hasta llenar el aula y sale por la puerta y las ventanas para contagiar a las y los habitantes de Alcolea.
Después decimos: hoy estoy contento y feliz, yo quiero aprender, yo puedo aprender y yo aprendo, cada una veinte veces.
A continuación mandamos una sonrisa a alguien especial o las dejamos sueltas para que las coja quien las necesite.
Y terminamos con un compromiso: ya que estoy aquí lo voy a hacer lo mejor posible.
Fernando González García - 4º


















