Al llegar al ayuntamiento nos sentamos para esperar a que nos dijesen que podíamos subir y a ver como se desarrollaba un pleno, aunque fue corto era extraordinario: solo había un punto del que hablar. Un pleno es parecido a las asambleas que hacemos en clase solo que no había cortadora ni cortador.
De camino al colegio nos paramos en el parque a hacer el saludo y los rituales con el sonido relajante del agua y volvimos a clase.
Fernando González García - 4º
No hay comentarios:
Publicar un comentario